Esta de moda Marie Kondo la japonesa que no guarda nada y tiene solo lo que usa. Me encanta. Pero mi mamá no puede con ella. Los recuerdos son su vida, la hacen feliz y los guarda con tanto cariño y nostalgia que es imposible botarle algo. Es respetable. Llegar a la casa de mi abuela cuando yo tenía 10 años era algo deslumbrante. Había de todo y para todos. Me acuerdo que me entretenía mucho la colección de adornos que tenía. Era un mundo aparte. Colección de cosas que traía de todas partes por donde viajaba y cosas que iba atesorando con orgullo. La vida se ha vuelto más simple y minimalista. Ya no nos gusta guardar y todo es desechable. Yo aprendí de ellas a valorar las antigüedades y me encantan. Pero no guardo tanto. De pronto en unos años esté yo guardando los cachivaches de la vida que ella tanto valora y la hacen feliz.
Que abuela tan chevere 👏